Hace cosa de unos cuatro meses me abrí una cuenta de Instagram para complementar un poquito el blog. Con lo muerto que está mi twitter y los poquitos seguidores que tengo en Facebook o en el mismo blog, pensé que Instagram sería igual. Poco me imaginaba la de alegrías que iba a darme!
Para empezar estoy conociendo virtualmente (espero que pronto sea en carne y hueso) a personas maravillosas, con conocimientos infinitos. Así en general hay muy buen ambiente, pocas veces he visto insultos, y normalmente todas nos ayudamos y nos damos consejos. Es una pasada lo que uno puede aprender, y todo lo que te puedes ahorrar! Ese producto que querías probar y para el que estabas ahorrando? Alguien lo ha probado y no vale pena. Buscas un colorete rojo con subtono tierra y algo de shimmer? Alguien tiene uno que es exactamente eso y sabe dónde lo venden más barato.
Para casos médicos (soy un poquito hipocondríaca) siempre acudo a A., mi amiga enfermera, o a mi tía, que es farmacéutica/esteticista. Pero para el tema cosmético, Instagram es como una gran enciclopedia y una fuente de sabiduría.
El otro día lancé un mensaje: mis uñas estaban fatal, y no había manera de arreglarlas. Se me escaman, se me rompen, y están debiluchas. Acto seguido tenía un aluvión de consejos maravillosos: levadura de cerveza, el endurecedor de uñas de Mavala, el de Química Alemana… Muchas chicas me dijeron lo que a ellas les ayudó, lo que no, cuanto tardaron en volver a tener uñas bonitas. Fue abrumador, y muy efectivo. Les hice caso y ahora mis uñas están en proceso de curación, gracias chicas!
Otra de las cosas que me impresiona es lo dedicada que es la gente a sus “fans”. Con algunas excepciones, la mayoría de grandes bloggers e instagrammers de belleza suelen contestarte a tus comentarios o dudas, y suelen ser muy humildes y dar las gracias siempre por estar ahí apoyándolas.
Por ejemplo, hay una instagrammer española, @thecottonsugar, que es canelita en rama en tema de nail art, y me he pasado tardes enteras navegando por su Instagram. La chica tiene la friolera de 95.5k seguidores, una media de 2000 likes por foto/vídeo, y entre 30 y 50 comentarios. Pues un día se me ocurrió hacerle una pregunta de lo más tonta: siempre veía que usaban un pincelito para retirar el exceso de esmalte de las cutículas, y pensé que estarían usando algún producto que sólo conocían ellas, así que pregunté qué era. Y cuando me contestó (que era quitaesmalte normal, pero usaba un pincel porque era más práctico) me emocioné y todo! Casi tanto como cuando Laura, de Buy Now Blog Later le dio “like” a una de mis fotos! O cuando empezaron a seguirme algunas de mis bloggers favoritas.
Lo malo de todo esto? Tu lista de deseos es infinita, y cada día descubres algo nuevo que quieres y crees que necesitas. Y vosotras, ¿tenéis Instagram? ¿Habéis tenido alguna experiencia parecida?
A las que me seguís, muchísimas gracias, me estáis haciendo muy feliz!!!
Totalmente de acuerdo con lo que comentas de las grandes figuras del Intenné (ya sea en Instagram, Twitter, Pinterest, etc.) que te contestan y encima lo hacen con amabilidad y educación. Esta gente con 100k followers imagino que deben recibir centenares de menciones al día, así que es todo un detalle por su parte. Para mí no hay nada peor que el típico «gurú» endiosado que no se digna a contestarte porque se cree por encima del bien y del mal… MEH!
Me ha gustado mucho tu entrada! La verdad que instagram a nosotras también nos está dando cosas muy buenas, gente como tu por ejemplo
¡Pues no sé porqué no te seguía! Pero ya está solucionado. Opino igual que tú, me encanta el buen ambiente de IG y toda la gente que conoces. Yo tambien investigo cuando quiero probar algo a ver qué se dice, y al igual me hace muchísima ilusión cada vez que veo un nuevo seguidor, sobretodo si es alguien a quien sigo en blogs y admiro! Besos!
Qué ilusión que hayas llegado hasta aquí!!!